El proyecto incorpora desde su fase de diseño, parámetros de diseño LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), presentándose como un referente de sostenibilidad. Para ello los promotores se han trazado la meta de obtener la certificación, en la modalidad Nueva Construcción, versión 2009. Meta que establece, entre otras, un ahorro mínimo de energía cercano al 40% y un 40% de ahorro en agua potable.

 

El proyecto se ubica en una esquina de Ciudad Salitre, a la cual se abre creando una plazoleta de llegada que articula su relación con la ciudad. Ubicado en una zona de alta densidad poblacional donde se encuentran más de 20 servicios básicos disponibles en un rango de menos de 800 mts y acceso a más de 20 rutas de buses a menos de 400 metros, incluye más de 610 bicicleteros para residentes y empleados del edificio. Posee 36 parqueos disponibles para automóviles eficientes y de baja emisión. El 55 % de las cubiertas son vegetativas con especies nativas y que hacen parte de las áreas de esparcimiento para los ocupantes del edificio.

En torno a un patio central se organiza el conjunto compuesto por dos torres de vivienda que concentran los servicios comunales en primeros pisos y cubiertas.  Dispuesto de una topografía artificial en primer piso, oculta los parqueaderos para generar un centro de manzana verde y activo. Al interior de las torres se arma un atrio que funciona como termosifón que permite la ventilación y conforma un jardín interior en el cual se ubica la circulación de los volúmenes.

En los perímetros de la implantación, se disponen zonas verdes de juegos y deportivas que mitigan el impacto de la ciudad hacia la vida vecinal interior mientras que generan bordes activos en los extremos oriental y occidental donde aparecen los accesos, zonas de espera y de relaciones visuales y bosques hacia el norte y sur de la manzana.

Los espacios comunales permiten cultivar el cuerpo, la mente y el espíritu por medio de lugares de recreación, deporte, juegos y trabajo que permiten residir, ser productivo y tener ocio en un mismo lugar. Algo que ha resultado muy oportuno en esta época de crisis planteada por el Covid-19 ya que se tiene toda una vida barrial en un mismo sitio. Abajo, se generan los espacios de mayor actividad e impacto, con sistemas aislantes que evitan el ruido hacia las salas de cine, zonas húmedas, espacios para niños, socialización y trabajo.  Arriba, en las terrazas de cada torre, existen espacios de mayor tranquilidad, donde los residentes pueden observar el paisaje natural lejano y desarrollar actividades de mayor introspección y ejercicio al aire libre, en senderos, parques y sitios de meditación.

El objetivo de estos espacios es enriquecer el portafolio de actividades disponibles para el residente y fomentar la aparición de escenarios en los que las personas realizan actividades lúdicas y de esparcimiento de manera conjunta para propiciar encuentros y tejido de vecindad. Más allá de un simple conjunto residencial, el proyecto busca funcionar como un “barrio vertical”, ejemplo de sostenibilidad para futuros proyectos residenciales del país, dada la época que se avecina después de la pandemia que afronta el planeta. En total, el proyecto genera más de 5.000 metros cuadrados de zonas exteriores con vegetación, por lo que se convierte en un pulmón para la ciudad.

Para la iluminación se empleó tecnología LED y cuenta con sistemas de control de iluminación en las zonas comunes. Se utilizan también paneles de calefacción solar para el precalentamiento del agua en la piscina. Durante la construcción se llevó el control sobre la disposición de todos los desechos de la obra y se reciclaron materiales tales como metales, papeles y plástico. En cada piso están los cuartos de basura, donde hay 2 tipos de shuts, uno para reciclaje de basuras y otro para residuos orgánicos.  Uno de los objetivos del proyecto es usar materiales que contengan algún contenido de material reciclado como el hierro, concreto, aluminio y algunos materiales para los acabados, teniendo también como prioridad que estos materiales se hayan originado y manufacturado en Colombia.  El diseño de la ventilación cumple con los requerimientos mínimos del estándar ASHRAE 62.1 y con medidas adicionales para proveer al ocupante de una calidad de aire aceptable y evitar efectos adversos en la salud. Durante la construcción se cuidó la contaminación de polvo y gases nocivos al interior del edificio; una vez terminada un área, se cerró y selló para el futuro ocupante. Se controló que todas las pinturas, adhesivos, sellantes y acabados tuvieran bajos niveles de VOC, componentes orgánicos volátiles los cuales afectan a los trabajadores y residentes.

Las cubiertas de las torres y las zonas duras (que no tienen percolación) capturan las aguas lluvias y las redirigen a un sistema de humedales artificiales. Allí, las aguas son filtradas a través de capas minerales y naturales para remover los contaminantes con el fin de reutilizar y luego entregar a la ciudad agua limpia. El agua reutilizada se emplea para actividades de mantenimiento de la vegetación, al igual que la descarga de los inodoros de las zonas comunes. El agua caliente disponible en las duchas y lavamanos se obtiene mediante la circulación de agua a través de colectores solares que aprovechan la irradiación solar para reducir el consumo energético del proyecto.  Como resultado, se plantea un nuevo conjunto residencial de oportunidades, para que la vivienda densificada de la ciudad se convierta en un escenario de interrelación de lo íntimo con la comunidad y el medio ambiente, de tal modo que la vivienda además sirva para generar procesos pedagógicos entorno a la importancia del cuidado mutuo y del planeta.

  • Tipo: Vivienda
  • Ubicación: Bogotá D.C., Colombia
  • Año: 2018
  • Cliente: Apotema
  • Área: 58,344,64 m2
  • Número de viviendas: 336
  • Equipo
  • Esquema básico: Promotora Apotema
  • Dirección General: David Delgado
  • Directores Técnicos: Diego Barajas, Juan Carlos Diaz, Marcel Maury
  • Coordinador: Nicolás Paez
  • Colaboradores: Xilena Vega, Nicolas Paz, Tatiana Valenzuela, Fabian Tocancipa.
  • Subgerencia: Pilar Mora
  • Sostenibilidad: SES Soluciones Ambientales
  • Fotografía: Jairo Llano